10 marzo 2026

Claves del fracaso escolar

 

Los motivos de que tu hijo fracase en sus estudios son múltiples, y el que sea más o menos inteligente no es lo determinante.

Hay muchos motivos por los que un niño puede tener un fracaso escolar, y lo que ya ha quedado suficientemente probado es que poco o nada tiene esto que ver con su nivel de inteligencia. Los factores que llevan a un niño o adolescente al fracaso escolar son muy numerosos, y abarcan desde la falta de motivación de los más jóvenes en la escuela, hasta las circunstancias familiares o las presiones de la sociedad, "Cada alumno vive y encaja su fracaso", afirma Bernabé Tierno, psicólogo y pedagogo, "de acuerdo con su forma de ser, pero sobre todo según la educación recibida en casa y en la escuela". Está comprobado, por ejemplo, que si el niño ha vivido en casa un buen ambiente cultural o si sus padres están interesados en su educación, es más propenso a tener un éxito en el colegio que un fracaso.

Causas ajenas al niño

"La formación del profesorado y los programas educativos", comenta Bernabé Tierno, "son sumamente importantes. El tipo de relación que el maestro mantenga con sus alumnos determinará el clima de la clase y su conducta tendrá una influencia innegable en cada alumno.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que los actuales programas de enseñanzas, en muchas ocasiones, no se corresponden con las necesidades de los alumnos". Tierno añade que el sistema de enseñanza es demasiado rígido, y a unos niños les sirve, pero a otros no.

 "Hay otro punto importante a tener en cuenta, y es que el profesor da clase habitualmente para el típico alumno medio, cuando éste no existe realmente, porque entre chicos de igual edad hay diferencias de aptitudes muy notables". De este modo, el posible fracaso escolar de tu hijo, en un alto porcentaje de los casos, no tendrá mucho que ver con su capacidad de aprendizaje, sino con el entorno que le rodee.

 

 

 

02 marzo 2026

Juguetes educativos, la mejor elección

 

Suelen ser los menos vistosos, pero, a la larga, son con los que más juegan y, no sólo eso, también con los que más aprenden, ya que son un tipo de juguetes que les ayudan a desarrollar sus capacidades (inteligencia, creatividad, habilidad manual, etc.). A la hora de escribir la carta a los Reyes, tenlos en cuenta.

  • Creativos. Fomentan su imaginación y creatividad. Abarcan una gran variedad de juguetes, desde los lápices y las acuarelas hasta los puzles, los instrumentos musicales, etc.

  • Técnicos. Ejercitan sus destrezas manuales e intelectuales. Los más populares son los juegos de construcción, los de memoria, los de cálculo, "kits" para realizar experimentos científicos, etc.

  • Socializadores. Favorecen su inteligencia social y les enseñan a relacionarse mejor con los demás. Los más conocidos son los juegos de mesa.

  • Simbólicos. Les ayudan a madurar y crecer emocionalmente. Se trata delas muñecas, los disfraces, las cocinitas,los talleres de coches, etc.

     

23 febrero 2026

Qué actitud tomar cuando moja la cama

 


Un niño sufre enuresis cuando a pesar de haber cumplido los 5 años se sigue orinando encima un mínimo de cuatro noches al mes. Según el doctor Juan Carlos Ruiz de la Roja autor del libro "¿Por qué se orinan los niños  en la cama?", además de seguir un tratamiento establecido por el médico, es importante que los padres sigan los siguientes consejos:

  • No hay que castigarlo, ya que no es responsable de ello.

  • Es importante pedirle que vacíe completamente la vejiga antes de irse a dormir y suprimir las bebidas con cafeína, los refrescos con gas y el chocolate.

  • También es conveniente reducir la cantidad de líquidos tres horas antes de irse a la cama.

  • Cuando se haya iniciado el tratamiento, hay que retirar el pañal.

  • Hay que procurar que no interrumpa el chorro miccional cuando esté orinando.

  • No es necesario despertarlo durante la noche para que vaya al baño. Se orinará igual e interrumpiremos su descanso y el de toda la familia.

 

16 febrero 2026

Consumo de alcohol: la mejor forma de enfocar el problema

 

Según las estadísticas, los adolescentes empiezan a tener sus primeras experiencias con el alcohol a los 14 años. Es necesario, por lo tanto, abordar este tema lo antes posible.

  • Para prevenir conflictos, es necesario establecer, desde la primera infancia, una relación de confianza bidireccional entre padres e hijos.

  • También es conveniente fijar normas y límites para que el niño y el joven sepan, desde el primer momento, qué es lo que puede y lo que no puede hacer.

  • La información es esencial. Debemos aprovechar cualquier ocasión para hablar sobre los efectos perjudiciales del consumo de alcohol, especialmente en la adolescencia. Hay que evitar, por el contrario, los sermones, las críticas personales y los interrogatorios.

  • Predicar con el ejemplo educa. No se trata de abstenerse de beber alcohol en su presencia pero sí de consumirlo de forma responsable.

 

09 febrero 2026

¿Necesita ir a un logopeda?

 

Muchos niños con edades comprendidas entre los tres y cuatro años se atrabancan al hablar. Se trata de una etapa más en el desarrollo del lenguaje que, en la mayoría de casos, se supera de forma espontánea. Pero, cuando estos trastornos son muy acusados o se prolongan en el tiempo, es posible que nuestro hijo necesite un logopeda, un profesional que trata trastornos de la comunicación, tanto del habla como del lenguaje. Para saberlo, debemos estar atentos a estas señales:

  • Tiene entre 3 y 4 años y todavía no habla. Aunque lo más probable es que sea la consecuencia de la falta de relación con otros niños o de estar demasiado sobreprotegido, hay que vigilarlo.

  • Se come sonidos ("opa" en lugar de "sopa") o los sustituye por otros ("topa" en lugar de "sopa").

  • Tiene dificultades para pronunciar un sonido en concreto, como la erre o la ese.

  • Omite las consonantes al principio o al final de las palabras de forma habitual.

  • Sufre afonía con frecuencia.

  • Repite sílabas, palabras y frases.

 

02 febrero 2026

Adolescentes: amores de verano

El verano es época de romances y no únicamente para los adultos. También los adolescentes suelen enamorarse más en vacaciones. ¿Cómo debemos reaccionar si nuestro/a hijo/a nos dice que está viviendo su primer amor?

  • En primer lugar, hay que distinguir entre amor platónico, amistad o verdadero amor. Los adolescentes son unos novatos en esta cuestión, por lo que es posible que confundan los conceptos.

  • Si realmente vemos que la relación va en serio, es importante conocer a la pareja de nuestro hijo/a para poderla juzgar objetivamente.

  • Es conveniente establecer ciertas normas: los horarios en los que pueden verse, saber en cada momento dónde está, etc.

  • Los adolescentes no suelen ser amigos de los sermones, pero es necesario que habléis con él/ella sobre sexualidad. No se trata de moralizar, sino de ofrecer la información y confianza necesaria para que no surjan malentendidos.

 

26 enero 2026

Poner límites ,también para los más pequeños

 

Desde que tienen uso de razón, los niños ponen a prueba a sus padres par saber exactamente hasta dónde pueden llegar. Dejarles claro desde el primer momento qué es lo que pueden y lo que no pueden hacer les ayudará a ser más responsables.

  • Los padres deben ser coherentes, es decir, establecer las normas y procurar que se cumplan siempre, sin excepciones. Hay que tener en cuenta que los cambios de estrategia menoscaban su autoridad.

  • Si se incumplen las normas, debemos darles la oportunidad de recapacitar y rectificar. Pedirle que se vaya a un lugar concreto para que esté en silencio y piense en lo que ha hecho es un buen sistema.

  • Cuando los niños son pequeños, es habitual que tengan rabietas. En estos casos, es primordial mantener la calma y no darles lo que piden.

  • Es importante que, además de la disciplina, se lleve a cabo lo que se denomina refuerzo positivo, es decir, felicitarle cada vez que haga algo bien.

  • Hay que intentar ser firme, sobre todo en las órdenes importantes, hablar con un tono de voz seguro (sin gritar) y utilizar un lenguaje claro y concreto.