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16 febrero 2026

Consumo de alcohol: la mejor forma de enfocar el problema

 

Según las estadísticas, los adolescentes empiezan a tener sus primeras experiencias con el alcohol a los 14 años. Es necesario, por lo tanto, abordar este tema lo antes posible.

  • Para prevenir conflictos, es necesario establecer, desde la primera infancia, una relación de confianza bidireccional entre padres e hijos.

  • También es conveniente fijar normas y límites para que el niño y el joven sepan, desde el primer momento, qué es lo que puede y lo que no puede hacer.

  • La información es esencial. Debemos aprovechar cualquier ocasión para hablar sobre los efectos perjudiciales del consumo de alcohol, especialmente en la adolescencia. Hay que evitar, por el contrario, los sermones, las críticas personales y los interrogatorios.

  • Predicar con el ejemplo educa. No se trata de abstenerse de beber alcohol en su presencia pero sí de consumirlo de forma responsable.

 

08 abril 2021

Rebeldía adolescente: cómo reaccionar

 

No aceptan las normas, se revelan contra cualquier imposición, tienen los nervios a flor de piel... La adolescencia es una época de importantes transformaciones, por lo que no deja de ser lógico que los conflictos familiares sean una constante.

  • Aunque no lo demuestre, el adolescente sigue necesitando el apoyo y el cariño de sus padres. Si no lo recibe, se sentirá perdido y vulnerable. Además, corremos el riesgo de que se rompa un vínculo que costará mucho volver a restablecer. Se trata, por lo tanto, de mantenerse a su lado desde la distancia.
  • Es importante, por lo tanto, aprovechar los momentos en los que está "de buenas" para charlar con él o realizar actividades agradables para todos. En esos momentos, deberemos olvidar las críticas, las exigencias, etc. y concentrarnos únicamente en pasar un buen rato juntos.
  • Cuando surja un conflicto, lo mejor es mantenerse firme en nuestra posición, no sucumbir a la presión que el adolescente puede realizar, evitar los gritos y las descalificaciones y esperar a que los ánimos se apacigüen para hablar de la situación con calma.