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14 febrero 2022

Tiene pesadillas: afróntalas con él

 

Entre los 3 y los 6 años, el sueño de muchos niños se ve alterado por la aparición de las pesadillas. Ellos se despiertan angustiados lo que comporta también una preocupación en los padres que viven esta situación.

  • Acudir lo antes posible. El llanto alerta de que se ha producido la pesadilla y es recomendable desplazarse hasta la cama del niño rápidamente para que se dé cuenta de que no está solo y sepa que va a recibir consuelo.
  • Mantener la calma. Aunque el niño se despierte gritando, no hay que ponerse nervioso, pues lo notará y le costará más calmarse. Para dirigirse a él, es recomendable usar un tono de voz pausado.
  • Quedarse hasta que se duerma. El hecho de saber que sus padres estarán a su lado hasta que vuelva a conciliar el sueño lo tranquiliza. Si el niño lo desea, se puede charlar sobre el contenido del sueño que ha despertado sus miedos.
  • Prevenir su aparición. Si se detecta que el desencadenante está relacionado con algo que ha visto en televisión y que no es recomendable para niños, hay que intentar por todos los medios que este hecho no vuelva a repetirse.



06 agosto 2021

A ritmo de fiesta

 

Celebrar una Navidad con niños es de lo más sugestivo y gratificante, porque aún mantienen esa gran capacidad para sorprenderse que nosotros, los adultos, hemos ido perdiendo con los años. Pero, a la hora de festejarlas, es preciso que no pierdas de vista que, al fin y al cabo, son niños.

  • No pretendas que siga el mismo ritmo que los mayores. Seguramente te hará mucha ilusión que comparta con el resto esas horas mágicas de las fiestas navideñas, pero para ello debes darle ciertas facilidades.
  • No estará de más que tu hijo haga una buena siesta. Los niños, especialmente los de corta edad, quizás sean capaces de aguantar despiertos hasta bien avanzada la noche, pero ten por seguro que no lo harán en demasiadas buenas condiciones. Si tiene sueño y se niega a dejarse vencer por él, estará irritable y llorará por cualquier cosa. Y si no tomas medidas para evitarlo, quizás eso pueda estropear, en parte, la celebración que con tanto empeño habías programado.
  • No seas demasiado rígida/o en los horarios y prepárate para aceptar que quizás no duerma ni coma lo que debe o que lo haga a horas un tanto inoportunas. A medida que pasen los días y que se acerque el momento de volver al colegio, ve normalizando su vida y recuperando los hábitos cotidianos.