A partir de los 7 u 8 años, los niños empiezan a comprender el valor del dinero y es normal que pidan a sus padres una asignación semanal para sus caprichos.
➤ La paga puede servir para que aprendan a administrarse. Es necesario, sin embargo, que se trate de una cifra pequeña, ya que los niños todavía no están capacitados para manejar demasiado dinero.
➤ Tener una cantidad limitada, además, puede enseñarles a que no siempre se puede tener todo lo que se desea y que, para conseguir según qué cosas, hay que ahorrar.
➤ No se trata, por lo tanto, de limitarse a hacerles entrega del dinero, es conveniente que, además, los padres les asesoren sobre la forma de organizarlo: cómo priorizar sus gastos, la necesidad de ahorrar, etc.
➤ Hay que dejarles claro, sin embargo, que darles una paga es un acto totalmente voluntario, no hay que tomárselo como una obligación hacia los hijos.