El verano es época de romances y no únicamente para los adultos. También los adolescentes suelen enamorarse más en vacaciones. ¿Cómo debemos reaccionar si nuestro/a hijo/a nos dice que está viviendo su primer amor?
En primer lugar, hay que distinguir entre amor platónico, amistad o verdadero amor. Los adolescentes son unos novatos en esta cuestión, por lo que es posible que confundan los conceptos.
Si realmente vemos que la relación va en serio, es importante conocer a la pareja de nuestro hijo/a para poderla juzgar objetivamente.
Es conveniente establecer ciertas normas: los horarios en los que pueden verse, saber en cada momento dónde está, etc.
Los adolescentes no suelen ser amigos de los sermones, pero es necesario que habléis con él/ella sobre sexualidad. No se trata de moralizar, sino de ofrecer la información y confianza necesaria para que no surjan malentendidos.
