26 enero 2026

Poner límites ,también para los más pequeños

 

Desde que tienen uso de razón, los niños ponen a prueba a sus padres par saber exactamente hasta dónde pueden llegar. Dejarles claro desde el primer momento qué es lo que pueden y lo que no pueden hacer les ayudará a ser más responsables.

  • Los padres deben ser coherentes, es decir, establecer las normas y procurar que se cumplan siempre, sin excepciones. Hay que tener en cuenta que los cambios de estrategia menoscaban su autoridad.

  • Si se incumplen las normas, debemos darles la oportunidad de recapacitar y rectificar. Pedirle que se vaya a un lugar concreto para que esté en silencio y piense en lo que ha hecho es un buen sistema.

  • Cuando los niños son pequeños, es habitual que tengan rabietas. En estos casos, es primordial mantener la calma y no darles lo que piden.

  • Es importante que, además de la disciplina, se lleve a cabo lo que se denomina refuerzo positivo, es decir, felicitarle cada vez que haga algo bien.

  • Hay que intentar ser firme, sobre todo en las órdenes importantes, hablar con un tono de voz seguro (sin gritar) y utilizar un lenguaje claro y concreto.

 

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